La fórmula
Ejemplos resueltos
Cómo calcular ayuno intermitente
Los métodos de ayuno intermitente suelen nombrarse por su reparto, como 16:8 para 16 horas de ayuno y 8 horas de alimentación. Aquí se calculan los horarios reales de tus ventanas de ayuno y de alimentación a partir del método que elijas y la hora a la que empiezas el ayuno.
La ventana de ayuno va desde la hora de inicio que elijas durante el número de horas que indique el método, pasando de medianoche cuando sea necesario. La ventana de alimentación ocupa las horas restantes del día de 24 horas, empezando en el momento en que termina el ayuno.
Rellena lo siguiente:
- Método de ayuno
- Hora de inicio del ayuno — Reloj de 24 horas, horas enteras — p. ej. 20 = 8 p. m.
- Días por semana
El resultado se actualiza con cada pulsación. La URL también, lo que hace que la versión rellenada sea fácil de guardar en marcadores o enviar a otra persona.
El orden en que se rellenan los campos no afecta al resultado — la calculadora recalcula toda la fórmula a partir de lo que haya en cada campo en ese momento, no paso a paso. Eso significa que es seguro ajustar un número, ver cómo cambia el resultado, y volver a dejarlo como estaba, sin tener que reiniciar nada antes.
Por qué importa ayuno intermitente
Un cálculo así suele usarse en un momento de decisión, no por curiosidad — comparar dos opciones reales, comprobar una cifra que ha dado un banco o un asesor, o ver si un plan que sonaba bien en la conversación se sostiene una vez escrito con números reales. La aritmética en sí rara vez es complicada; lo difícil es recordar qué cifras usar y en qué orden, que es exactamente para lo que sirve una calculadora dedicada.
Esto suele surgir al comparar dos alternativas concretas — dos bancos, dos productos de ahorro, dos formas de estructurar la misma decisión — más que en abstracto. Pasa ambos escenarios por la misma calculadora con los mismos supuestos y la comparación se vuelve justa, porque lo único que cambia entre los dos resultados es la cifra que realmente quieres comprobar.
También conviene tener claro qué puede y qué no puede resolver por sí sola una cifra así. Responde a la pregunta concreta para la que se diseñó la fórmula, y nada más — un resultado favorable de ayuno intermitente no convierte automáticamente una decisión en buena, ya que otros muchos factores que una fórmula no puede capturar, desde circunstancias personales hasta lo cómodo que resulte un compromiso, suelen pesar tanto como la aritmética. Usa la cifra como un dato sólido más entre varios, no como toda la decisión.
En la práctica, la mayoría de quienes llegan a una página así ya han probado una versión del cálculo a mano o en una hoja de cálculo, y usan la calculadora de aquí para confirmarlo en lugar de sustituirlo. Es una forma razonable de usarla — los dos deberían coincidir hasta el último decimal si se usan los mismos datos y la misma fórmula, y si no coinciden, la fórmula mostrada arriba es la que conviene revisar primero contra tu propio cálculo.
Ejemplo práctico
Aquí tienes el cálculo con los valores de partida:
- Método de ayuno: 16
- Hora de inicio del ayuno: 20
- Días por semana: 7
Eso da:
- Inicio del ayuno (24 h): 20 h
- Fin del ayuno (24 h): 0 h
- Inicio de la ventana de alimentación (24 h): 0 h
- Fin de la ventana de alimentación (24 h): 0 h
- Duración del ayuno: 16 h
- Duración de la alimentación: 8 h
- Horas de ayuno semanales: 112 h/week
Estas cifras son solo los valores de partida de la calculadora, incluidos para que el proceso sea visible en lugar de quedar oculto dentro de la herramienta de arriba. Sustitúyelas por tus propios números y se aplica la misma aritmética — nada del método cambia, solo los datos que lo alimentan.
Interpretar el resultado
Los horarios te indican cuándo comer, no qué ni cuánto. El ayuno es una estrategia de horarios: limita las horas en que se permite comer, pero las calorías ingeridas durante la ventana siguen siendo lo que determina el cambio de peso. Comer lo suficiente durante una ventana de 8 horas como para compensar un déficit calórico es perfectamente posible.
Dónde suele fallar esto. Esta calculadora omite deliberadamente cualquier orientación basada en objetivos: solo hace la aritmética de horarios para el método y la hora de inicio que introduzcas. Tampoco tiene en cuenta nada que ocurra dentro de una misma hora; introduce una hora de inicio en números enteros en el reloj de 24 horas.
Una comprobación útil ante cualquier resultado desconocido es compararlo primero con una estimación mental aproximada — redondea los datos a cifras cómodas y ve si la respuesta de la calculadora cae más o menos en el mismo terreno. Una cifra muy distinta suele significar que uno de los campos se introdujo con la unidad equivocada, casi siempre un porcentaje escrito como número entero donde se esperaba un decimal, o al revés.
Calculadoras relacionadas
Otras calculadoras de esta sección cubren terreno parecido: Calculadora de calorías, Calculadora de macros y Ingesta de grasas.
No directamente: el ayuno en sí no quema calorías extra más allá del metabolismo normal. Cualquier efecto sobre el peso llega de forma indirecta, normalmente porque una ventana de alimentación más corta facilita comer menos en total, no porque el ayuno acelere el metabolismo.
La calculadora ajusta el reloj automáticamente: empezar un ayuno de 16 horas a las 20:00 termina a las 12:00 del día siguiente, pasando de medianoche entre medias. Las horas mostradas están siempre en formato de 24 horas para el día en que empieza o termina la ventana.
La respuesta que da es inicio del ayuno (24 h). Con 20 hora de inicio del ayuno, eso da 20 h. Cambia cualquier campo y la cifra se mueve con él.
Cada vez que cambie uno de los datos de partida — un nuevo tipo de interés, un saldo distinto, un plazo actualizado —, ya que el resultado solo refleja lo que hay ahora mismo en los campos. No hace falta llevar un registro aparte de resultados pasados; la dirección web de una versión ya rellenada ya lleva consigo las cifras usadas para producirla.
No, salvo que un tipo impositivo o una comisión sean explícitamente uno de los datos de arriba. Donde no lo son, la cifra mostrada es un cálculo bruto, y el impuesto que corresponda depende de tu situación personal y de la normativa fiscal vigente, que conviene comprobar aparte.
La aritmética en sí es exacta — la calculadora aplica la fórmula mostrada arriba con precisión, sin redondear hasta mostrar la cifra final. La incertidumbre, donde existe, está por completo en los datos: un tipo estimado o un saldo aproximado arrastran esa misma aproximación hasta el resultado.