La potencia resulta confusa porque cada sector adoptó unidades distintas para la misma magnitud física: energía por unidad de tiempo. Los electricistas y las etiquetas de los electrodomésticos usan vatios y kilovatios. La potencia de los motores todavía se expresa en caballos de fuerza en casi todo el mundo, aunque esta unidad es dos siglos anterior al sistema métrico. En Estados Unidos, los equipos de calefacción y aire acondicionado se clasifican en BTU por hora en lugar de vatios. Los generadores y el equipo de suministro eléctrico se clasifican en kVA, que no es exactamente lo mismo que kW cuando se tiene en cuenta el factor de potencia.
Las calculadoras que aparecen a continuación realizan las conversiones directas entre unidades: vatios a caballos de fuerza, vatios a BTU/h, kW a kVA y lo inverso en cada caso. El caballo de fuerza mecánico (745,7 W) y el caballo de fuerza métrico (735,5 W) no son idénticos, lo que suele ser la causa de pequeñas discrepancias entre una ficha técnica estadounidense y una europea; conviene comprobar qué definición utiliza un dato antes de dar por sentado que una conversión está mal.