INVERSIÓN CALCULADORA

Calculadora del Ratio Precio-Beneficio (PER)

Calcula el ratio precio-beneficio (PER) a partir del precio de la acción y el BPA, junto con la rentabilidad por beneficio y el período de recuperación implícito.

Revisado por el equipo de matemáticas de Calculator.nu
Actualizado agosto 2026
Ratio PER
14 ×
Rentabilidad por beneficio
7.14 %
Años de beneficio para recuperar el precio
14 años

La fórmula

PER = precio de la acción ÷ beneficio por acción
# la rentabilidad por beneficio es el mismo ratio invertido, en porcentaje

Cómo calcular ratio PER

El ratio precio-beneficio (PER) es lo que paga el mercado por cada euro de beneficio anual. Un PER de 14 significa que catorce años del beneficio actual devolverían el precio de la acción: una forma aproximada pero útil de leer lo que implica una valoración.

La rentabilidad por beneficio, su inversa, suele ser la forma más intuitiva. Coloca una acción en la misma escala que la rentabilidad de un bono o de una cuenta de ahorro, lo que hace directa la comparación entre clases de activos.

Qué introducir:

  • Precio de la acción
  • Beneficio por acción

Todo se recalcula mientras escribes, y los números en la barra de direcciones se actualizan con ello, así que un enlace a esta página lleva tus cifras consigo.

El orden en que se rellenan los campos no afecta al resultado — la calculadora recalcula toda la fórmula a partir de lo que haya en cada campo en ese momento, no paso a paso. Eso significa que es seguro ajustar un número, ver cómo cambia el resultado, y volver a dejarlo como estaba, sin tener que reiniciar nada antes.

Por qué importa ratio PER

La mayoría de quienes buscan un cálculo de ratio PER ya tienen una cifra concreta en mente — un presupuesto, una oferta, un objetivo — y quieren comprobarla en lugar de aprender la teoría detrás. Esta página está pensada para eso: introduce tus propias cifras, ve el resultado al instante, y cambia cualquier campo para ver cómo se mueve la respuesta sin rehacer la aritmética desde cero cada vez.

Esto suele surgir al comparar dos alternativas concretas — dos bancos, dos productos de ahorro, dos formas de estructurar la misma decisión — más que en abstracto. Pasa ambos escenarios por la misma calculadora con los mismos supuestos y la comparación se vuelve justa, porque lo único que cambia entre los dos resultados es la cifra que realmente quieres comprobar.

La razón de que exista una página así, en lugar de dejar el cálculo a una hoja de cálculo o un apéndice de manual, es que la fórmula detrás de ratio PER es lo bastante delicada como para equivocarse a mano pero no tan complicada como para necesitar software especializado. Ese término medio — matemática real pero manejable, lo bastante simple como para comprobarse al instante — es exactamente para lo que sirve una calculadora dedicada, y por eso la misma cifra recalculada aquí debería coincidir casi exactamente con un cálculo manual cuidadoso.

Una calculadora así se suele guardar en marcadores y volver a ella repetidamente a lo largo de meses en lugar de usarse una sola vez, sobre todo para cualquier cosa ligada a un plan en curso como una hipoteca, un objetivo de ahorro o una inversión que se sigue de cerca. Como las cifras viven en la propia dirección web y no solo en la memoria, volver a la misma página con números actualizados es más rápido que empezar de una hoja de cálculo en blanco cada vez.

Ejemplo práctico

Repasa los valores por defecto de esta página:

  • Precio de la acción: 42
  • Beneficio por acción: 3

Eso da:

  • Ratio PER: 14 ×
  • Rentabilidad por beneficio: 7,14 %
  • Años de beneficio para recuperar el precio: 14 años

Estas cifras son solo los valores de partida de la calculadora, incluidos para que el proceso sea visible en lugar de quedar oculto dentro de la herramienta de arriba. Sustitúyelas por tus propios números y se aplica la misma aritmética — nada del método cambia, solo los datos que lo alimentan.

Interpretar el resultado

Un PER alto es una afirmación sobre el crecimiento esperado, no sobre la calidad. Solo compensa si ese crecimiento se materializa. Compáralo con el historial de la propia empresa y con su sector: una empresa de software con un PER de 25 y una eléctrica con el mismo PER están contando historias muy distintas.

Dónde suele fallar esto. Comparar entre ciclos distintos. Un negocio cíclico parece más barato en el pico, cuando el beneficio está en su máximo, y más caro en el suelo. Para esos casos, un ratio ajustado cíclicamente que use el beneficio medio de diez años resulta mucho más informativo.

Una comprobación útil ante cualquier resultado desconocido es compararlo primero con una estimación mental aproximada — redondea los datos a cifras cómodas y ve si la respuesta de la calculadora cae más o menos en el mismo terreno. Una cifra muy distinta suele significar que uno de los campos se introdujo con la unidad equivocada, casi siempre un porcentaje escrito como número entero donde se esperaba un decimal, o al revés.

Calculadoras relacionadas

Otras calculadoras de esta sección cubren terreno parecido: Beneficio en acciones, Beneficio por acción y Cobertura de dividendo.

No existe una cifra universal. Los grandes mercados desarrollados han promediado algo así como quince veces a largo plazo; por debajo sugiere expectativas bajas, por encima sugiere expectativas altas. La pregunta que merece la pena hacerse es qué crecimiento implica el precio y si es plausible.

El histórico usa los últimos doce meses de beneficio declarado: factual, pero mira hacia atrás. El previsto usa las estimaciones de los analistas para el año siguiente, que son más relevantes y se equivocan con más frecuencia.

Devuelve ratio PER. Con 42 precio de la acción y 3 beneficio por acción, eso da 14 ×. Cambia cualquier campo y la cifra se mueve con él.

Cada vez que cambie uno de los datos de partida — un nuevo tipo de interés, un saldo distinto, un plazo actualizado —, ya que el resultado solo refleja lo que hay ahora mismo en los campos. No hace falta llevar un registro aparte de resultados pasados; la dirección web de una versión ya rellenada ya lleva consigo las cifras usadas para producirla.

No, salvo que un tipo impositivo o una comisión sean explícitamente uno de los datos de arriba. Donde no lo son, la cifra mostrada es un cálculo bruto, y el impuesto que corresponda depende de tu situación personal y de la normativa fiscal vigente, que conviene comprobar aparte.

La aritmética en sí es exacta — la calculadora aplica la fórmula mostrada arriba con precisión, sin redondear hasta mostrar la cifra final. La incertidumbre, donde existe, está por completo en los datos: un tipo estimado o un saldo aproximado arrastran esa misma aproximación hasta el resultado.

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