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Calculadora del Punto de Equilibrio

Calcula el punto de equilibrio en unidades a partir de los costes fijos, el precio y el coste variable por unidad.

Revisado por el equipo de matemáticas de Calculator.nu
Actualizado agosto 2026
Unidades de equilibrio
8333.33 unidades
Unidades por mes
694.44 unidades
Ingresos de equilibrio
375000

La fórmula

unidades de equilibrio = costes fijos ÷ (precio − coste variable)
# el punto en el que la contribución total iguala exactamente los costes fijos

Cómo calcular punto de equilibrio

El punto de equilibrio es el número de unidades a partir del cual una empresa deja de perder dinero y empieza a ganarlo. Por debajo, cada venta reduce la pérdida; por encima, cada venta es beneficio.

La lógica es sencilla: cada unidad aporta su precio menos su coste variable hacia los costes fijos. Divide los costes fijos entre esa contribución y obtienes el número de unidades necesarias para cubrirlos.

La calculadora pide:

  • Costes fijos
  • Precio de venta por unidad
  • Coste variable por unidad

Todo se recalcula mientras escribes, y los números en la barra de direcciones se actualizan con ello, así que un enlace a esta página lleva tus cifras consigo.

El orden en que se rellenan los campos no afecta al resultado — la calculadora recalcula toda la fórmula a partir de lo que haya en cada campo en ese momento, no paso a paso. Eso significa que es seguro ajustar un número, ver cómo cambia el resultado, y volver a dejarlo como estaba, sin tener que reiniciar nada antes.

Por qué importa punto de equilibrio

Un cálculo así suele usarse en un momento de decisión, no por curiosidad — comparar dos opciones reales, comprobar una cifra que ha dado un banco o un asesor, o ver si un plan que sonaba bien en la conversación se sostiene una vez escrito con números reales. La aritmética en sí rara vez es complicada; lo difícil es recordar qué cifras usar y en qué orden, que es exactamente para lo que sirve una calculadora dedicada.

Esto suele surgir al comparar dos alternativas concretas — dos bancos, dos productos de ahorro, dos formas de estructurar la misma decisión — más que en abstracto. Pasa ambos escenarios por la misma calculadora con los mismos supuestos y la comparación se vuelve justa, porque lo único que cambia entre los dos resultados es la cifra que realmente quieres comprobar.

También conviene tener claro qué puede y qué no puede resolver por sí sola una cifra así. Responde a la pregunta concreta para la que se diseñó la fórmula, y nada más — un resultado favorable de punto de equilibrio no convierte automáticamente una decisión en buena, ya que otros muchos factores que una fórmula no puede capturar, desde circunstancias personales hasta lo cómodo que resulte un compromiso, suelen pesar tanto como la aritmética. Usa la cifra como un dato sólido más entre varios, no como toda la decisión.

En la práctica, la mayoría de quienes llegan a una página así ya han probado una versión del cálculo a mano o en una hoja de cálculo, y usan la calculadora de aquí para confirmarlo en lugar de sustituirlo. Es una forma razonable de usarla — los dos deberían coincidir hasta el último decimal si se usan los mismos datos y la misma fórmula, y si no coinciden, la fórmula mostrada arriba es la que conviene revisar primero contra tu propio cálculo.

Ejemplo práctico

Un repaso concreto, usando los valores ya presentes en los campos:

  • Costes fijos: 150.000
  • Precio de venta por unidad: 45
  • Coste variable por unidad: 27

Eso da:

  • Unidades de equilibrio: 8.333,33 unidades
  • Unidades por mes: 694,44 unidades
  • Ingresos de equilibrio: 375.000

Estas cifras son solo los valores de partida de la calculadora, incluidos para que el proceso sea visible en lugar de quedar oculto dentro de la herramienta de arriba. Sustitúyelas por tus propios números y se aplica la misma aritmética — nada del método cambia, solo los datos que lo alimentan.

Interpretar el resultado

La cifra mensual es la que conviene contrastar con la realidad. Un punto de equilibrio de 8.333 unidades al año son 694 al mes: algo obviamente alcanzable u obviamente no, de un modo que la cifra anual oculta.

Dónde suele fallar esto. Tratar el punto de equilibrio como el objetivo. Es el umbral de supervivencia, no la meta. Un plan que alcanza el equilibrio en el mes once de doce no deja nada para reinversión, impuestos o los fundadores.

Una comprobación útil ante cualquier resultado desconocido es compararlo primero con una estimación mental aproximada — redondea los datos a cifras cómodas y ve si la respuesta de la calculadora cae más o menos en el mismo terreno. Una cifra muy distinta suele significar que uno de los campos se introdujo con la unidad equivocada, casi siempre un porcentaje escrito como número entero donde se esperaba un decimal, o al revés.

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Sube el precio, reduce el coste variable o recorta los costes fijos. El precio suele ser la palanca más poderosa: una subida del 10% con los costes sin cambios puede reducir el volumen de equilibrio en una cuarta parte.

Usa el ratio de margen de contribución sobre los ingresos totales en lugar de cifras por unidad. Eso da el punto de equilibrio en términos de ingresos, lo que funciona para una gama de productos mixta.

Devuelve unidades de equilibrio. Con 150.000 costes fijos, 45 precio de venta por unidad y 27 coste variable por unidad, eso da 8.333,33 unidades. Cambia cualquier campo y la cifra se mueve con él.

Cada vez que cambie uno de los datos de partida — un nuevo tipo de interés, un saldo distinto, un plazo actualizado —, ya que el resultado solo refleja lo que hay ahora mismo en los campos. No hace falta llevar un registro aparte de resultados pasados; la dirección web de una versión ya rellenada ya lleva consigo las cifras usadas para producirla.

No, salvo que un tipo impositivo o una comisión sean explícitamente uno de los datos de arriba. Donde no lo son, la cifra mostrada es un cálculo bruto, y el impuesto que corresponda depende de tu situación personal y de la normativa fiscal vigente, que conviene comprobar aparte.

La aritmética en sí es exacta — la calculadora aplica la fórmula mostrada arriba con precisión, sin redondear hasta mostrar la cifra final. La incertidumbre, donde existe, está por completo en los datos: un tipo estimado o un saldo aproximado arrastran esa misma aproximación hasta el resultado.

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